Competencias laborales

Luis y Carla trabajan juntos en la misma empresa, en el mismo departamento con el mismo Jefe y los mismos objetivos. Sin embargo, aun siendo los dos iguales de competentes en cuanto a la formación recibida y capacidades para alcanzar sus objetivos, sus formas de relacionarse con el grupo o su Jefe, son diferentes, lo que les transforma en dos seres profesionalmente diferentes. 


Ante un nuevo objetivo planteado por su Jefe, Luis espera que la empresa reconozca su talento y conocimientos y le ponga a él al frente. Carla por el contrario, aún sintiéndose igual de competente, se compromete con el proyecto y empieza a realizar las primeras investigaciones, cosa que Luis no ve con buenos ojos.

Luis transmite a Carla sus inquietudes y se queda inmóvil sin entrar en acción. Sin embargo Carla, al verle agobiado por las expectativas de Luis, le ofrece compartir el trabajo inicial y llegar juntos al objetivo para que no se sienta desplazado. Carla al ofrecerle su colaboración, le pide también su aportación al proyecto.

Es decir, por parte de Carla hay una declaración de petición y oferta; y por parte de Luis, dado que no siente la confianza de su Jefe, por algo que ocurrió en el pasado, no avanza. Él se encuentra atrapado en sus conversaciones privadas, quejas, reclamaciones que no exterioriza a quien responsabiliza, su Jefe. Esto le provoca manipular a los que le rodean, convirtiéndole en una persona tóxica.

Esta pequeña historia resume el estado en que nos encontramos cuando esperamos algo que no comprobamos. Nos instala en la queja, haciéndonos víctimas de nuestros pensamientos y sentimientos. Como no podemos salir de ese círculo vicioso, lo único que buscamos son culpables y nos crea un conflicto mayor, manipulando a los que nos rodean. En otras palabras, consideramos que damos más de lo que recibimos. Nos sentiremos mal  y nos costará salir  de ese estado emocional, si no ponemos de nuestra parte, haciendo algo diferente. 

A diferencia, cuando nos comprometemos y nos sentimos protagonistas de nuestras  acciones, buscamos un plan de acción, siendo responsables en todo momento de nuestro compromiso, de nuestros errores y de nuestros logros. Ofreceremos acuerdos y pediremos ayuda allí, en donde consideramos que no llegamos. Ello nos hará parecer confiables. Nuestra vulnerabilidad nos hará empatizar con otros trabajadores, mostrándonos más humanos. Este comportamiento nos hará estar en una emoción positiva.

Tan válido es tener conocimientos y saberlos aplicar, como tener una buena actitud, motivación y sabernos relacionar con otras personas a la hora de trabajar para alcanzar nuestros objetivos y resolver los obstáculos que nos encontramos en nuestro camino.